Mucho más que agua para La Guajira: desde Nacional de Seguros impulsamos desarrollo y futuro

Nacional de Seguros

Feb 23, 2026

En Nacional de Seguros creemos que la responsabilidad social corporativa se vive cuando las acciones generan cambios reales y sostenibles en la vida de las personas. Bajo esa convicción, tuvimos la oportunidad de conversar con Juan Felipe Gómez, Gerente de Planeación, y Luisa Fernanda Velandia, Coordinadora Jurídica de nuestra compañía, quienes participaron en el proyecto de acceso al agua desarrollado en La Guajira.

Ambos visitaron las comunidades beneficiadas, conocieron de primera mano su realidad y fueron testigos del impacto que tiene una acción social bien pensada cuando se construye desde el respeto, la cercanía y el compromiso. A continuación, compartimos esta conversación, donde nos relatan los aprendizajes, los retos y el profundo significado de llevar un recurso tan valioso a la comunidad Wayúu de esta región del país.

¿De qué trata el proyecto que Nacional de Seguros desarrolló en La Guajira en los últimos meses y qué motivó a la compañía a continuar trabajando con esta región?

El proyecto hace parte de la estrategia de responsabilidad social y de ASG empresarial de Nacional de Seguros y tiene como eje central el acceso al agua como punto de partida para el desarrollo comunitario. Según explicó Juan Felipe Gómez, la compañía evaluó distintos proyectos sociales y decidió enfocarse en uno fundamental: el agua, entendida como el inicio de la vida y la base para el crecimiento sostenible de las comunidades.

«El agua es el renacer, es el camino de la vida. Permitir el acceso a este recurso vital acelera el desarrollo de las comunidades», señaló Gómez, al referirse a la decisión de trabajar en La Guajira y generar un impacto regional.

Por su parte, Luisa Fernanda Velandia indicó que durante 2025 se realizaron entregas de sistemas de abastecimiento de agua en dos comunidades indígenas específicas: Sitchon y Pisauman, como parte de un esfuerzo continuo por contribuir al bienestar de las comunidades indígenas en La Guajira.

 

¿Dónde se ubica exactamente el pozo y cuáles son sus principales características o dimensiones?

Los pozos se encuentran ubicados al interior del territorio de La Guajira, en las comunidades de Sitchon y Pisauman. Velandia explicó que se trata de pozos que originalmente fueron cavados de manera artesanal por la misma comunidad, como una muestra del enorme esfuerzo que realizan para acceder al agua.

La intervención de Nacional de Seguros consistió en potenciar estos pozos mediante infraestructura sostenible, incorporando paneles solares, bombas de extracción y sistemas de almacenamiento. “Implementamos una infraestructura basada en energía solar que garantiza un suministro sostenible y continuo”, indicó Velandia, destacando que esta solución permite extraer y almacenar el agua de forma eficiente para el uso comunitario.

 

¿Cuál es la principal problemática detrás de la dificultad para acceder al agua en La Guajira?

Luisa Fernanda Velandia explicó que la problemática del agua en La Guajira está directamente relacionada con el aislamiento geográfico, la falta de vías de acceso, las altas temperaturas y las condiciones climáticas extremas.

La escasez de agua limita no solo el consumo humano, sino también la producción de alimentos, el cuidado de animales y la posibilidad de desarrollar huertas comunitarias. A esto se suma la dificultad para acceder a recursos básicos y servicios de salud, lo que profundiza la vulnerabilidad de las comunidades.

Juan Felipe Gómez complementó señalando que muchas familias deben recorrer largas distancias bajo condiciones climáticas adversas para conseguir agua, lo que convierte esta necesidad básica en un desafío diario.

 

Quizás quieras complementar tu lectura con este contenido: El Compromiso de Nacional de Seguros con el futuro sostenible

 

¿Qué fue lo que más les impactó al conocer de primera mano la problemática?

Uno de los aspectos que más impactó a Gómez fue la actitud de la comunidad frente a la adversidad. A pesar de la escasez, destacó la alegría, la hospitalidad y la forma en que las comunidades reciben y celebran este tipo de iniciativas.

«Ver cómo, aun con tantas limitaciones, la comunidad nos recibe con generosidad y alegría fue profundamente conmovedor», expresó.

 

Antes de existir el pozo, ¿cómo solucionaban el problema del agua?

Antes de contar con estos sistemas, las comunidades recurrían a la excavación artesanal de pozos, un proceso que podía tardar meses y que requería un esfuerzo físico enorme. Velandia explicó que, una vez encontrado el agua, las familias debían extraerla con baldes, lo que apenas alcanzaba para cubrir necesidades mínimas.

En muchos casos, esta labor recaía principalmente en las mujeres, quienes pasaban horas bajo el sol para abastecer a sus familias. Cuando esto no era suficiente, debían desplazarse a otras comunidades, recorriendo grandes distancias sin vías adecuadas.

 

Actualmente, ¿cuántas familias se benefician de este pozo y qué usos le dan al agua en su vida cotidiana?

Aproximadamente 35 familias se benefician directamente de los pozos de agua en La Guajira, indicó Velandia. El impacto es especialmente significativo en comunidades con una alta proporción de niños.

El agua se utiliza para el consumo diario, la mejora de la salud, el riego de huertas comunitarias y el cuidado de animales. Estas acciones contribuyen a la seguridad alimentaria y a la reducción de enfermedades asociadas a la falta de agua potable.

 

Desde su punto de vista, ¿consideran que el acceso al agua se ha convertido en una fuente de desarrollo para la comunidad?

Desde la experiencia vivida en territorio, el acceso al agua se ha convertido en una verdadera fuente de desarrollo para las comunidades indígenas de La Guajira, al transformar de manera significativa su dinámica social, económica y familiar. Así lo explicó Luisa Fernanda Velandia, quien señaló que antes de la puesta en marcha del proyecto las familias vivían en una lógica de supervivencia, marcada por largos desplazamientos para conseguir agua y por sistemas artesanales que no lograban abastecer adecuadamente a toda la comunidad.

Contar hoy con un sistema estructurado de acceso al agua les ha permitido pasar de resolver una necesidad básica a proyectar su futuro. “Tener agua disponible les permite organizar mejor su vida, pensar en proyectos productivos y enfocar sus esfuerzos en lo que realmente quieren construir como comunidad”. El tiempo que antes se destinaba a la búsqueda del recurso ahora se invierte en actividades que generan valor y estabilidad a la comunidad.

Uno de los impactos más evidentes se refleja en la artesanía, una de las principales fuentes de sustento económico, así como en la educación, donde los niños asisten con mayor regularidad a la escuela, mejorando los índices de permanencia escolar. Otro cambio relevante es el empoderamiento de la mujer, que hoy puede retomar actividades productivas y asumir roles de liderazgo comunitario.

Finalmente, el acceso al agua ha fortalecido el cuidado de los animales, fundamentales para la alimentación y la movilidad. En conjunto, estas transformaciones confirman que el agua impulsa el desarrollo integral de la comunidad.

 

¿Qué cambios concretos han observado en la comunidad después de la puesta en marcha del pozo?

Tras la puesta en marcha del pozo, uno de los cambios más concretos y visibles en la comunidad ha sido el impulso a iniciativas productivas, especialmente a través de la creación de huertas comunitarias. Así lo señaló Luisa, quien dio a conocer que el acceso constante al agua no solo cubre el uso doméstico, sino que ha permitido a las familias proyectarse hacia actividades que fortalecen su autosuficiencia.

La disponibilidad del recurso ha hecho posible la implementación de sistemas de riego que facilitan el cultivo de alimentos y promueven el trabajo colectivo. Durante la visita a la comunidad, el equipo de Nacional de Seguros pudo conocer de primera mano una de estas huertas, donde las familias se organizan para sembrar, cuidar y cosechar distintos productos, compartiendo conocimientos sobre los tiempos de siembra, el manejo de los cultivos y su aprovechamiento.

Este proceso ha fomentado una dinámica de trabajo colaborativo y ha generado aprendizajes que fortalecen las capacidades de la comunidad. “No se trata solo de abrir el grifo, sino de pensar en cómo el agua puede convertirse en una herramienta productiva”, expresó nuestra coordinadora jurídica.

Como resultado, las familias han comenzado a construir una economía más sostenible, basada en el uso responsable del agua y en la cooperación comunitaria. Estos cambios evidencian cómo la inversión en infraestructura hídrica se traduce en desarrollo, autonomía y mejores condiciones de vida para la comunidad.

 

¿Qué aprendizajes se lleva Nacional de Seguros al participar en una iniciativa de impacto social como esta?

Luisa Velandia señala que uno de los principales aprendizajes es comprender que las acciones que se realizan desde la compañía tienen un impacto real en comunidades que, en muchos casos, permanecen aisladas o fuera del radar cotidiano. La interacción directa con las comunidades permite dimensionar el alcance del desarrollo que se puede generar y reconocer el valor de una gratitud genuina que surge incluso desde contextos de escasez.

Esta experiencia refuerza el sentido humano de la responsabilidad social de Nacional de Seguros, al evidenciar de manera tangible cómo se contribuye a reducir condiciones de dependencia y a mejorar la calidad de vida de las personas.

Por su parte, Gómez resaltó que este tipo de iniciativas también transforman a quienes participan en ellas. Desde su experiencia personal, señaló que estos proyectos permiten reencontrarse con lo esencial y comprender cómo, a partir de acciones colectivas, es posible generar un impacto multiplicador tanto para la organización como para la sociedad.

 

Mirando hacia el futuro, ¿les gustaría regresar a La Guajira o dar continuidad a este tipo de iniciativas en la región?

Tal como lo manifestó Luisa Fernanda, la continuidad de este tipo de iniciativas es una prioridad para Nacional de Seguros. Ella indicó que el acceso al agua es un recurso fundamental y que La Guajira es una región a la que la compañía ha decidido prestar especial atención. Desde su experiencia, destacó que se trata de comunidades que han recibido a Nacional de Seguros con cercanía y hospitalidad, y cuyas necesidades en materia de acceso al agua son evidentes.

Por su parte, Juan Felipe Gómez coincidió en la importancia de dar continuidad a estas acciones y resaltó que el propósito va más allá de una sola iniciativa o comunidad. “La clave está en generar un efecto multiplicador, donde pequeños esfuerzos logren grandes cambios para muchas personas”, señaló.

 

¿Cómo se conecta este proyecto con la visión y los valores de responsabilidad social de Nacional de Seguros?

Este proyecto se conecta de manera directa con la visión y los valores de responsabilidad social de Nacional de Seguros, al reflejar el propósito de poner a las personas en el centro de cada acción. Velandia, señaló que la compañía entiende que detrás de cada iniciativa existe un factor humano que debe ser reconocido y cuidado.

Desde sus valores corporativos, Nacional de Seguros busca que las personas “se sientan en casa”, una filosofía que se extiende más allá de sus clientes y se materializa al llegar a las comunidades, entrar en su entorno y aportar soluciones reales para su progreso. “Con pequeños detalles logramos grandes cosas”, expresó Velandia, al mencionar que facilitar el acceso al agua, un recurso fundamental, permite construir bases sólidas para el desarrollo.

 

¿Qué significa para Nacional de Seguros poder hacer realidad un proyecto con un propósito tan importante y transformador?

Al respecto, Luisa explicó que para Nacional de Seguros, hacer realidad un proyecto como este significa construir país a través de acciones concretas. Este tipo de iniciativas representan pasar de la promesa al cumplimiento, bajo una idea clara: “Cumplir nos une”. Llevar agua a comunidades que enfrentan incertidumbre para acceder a un recurso vital es una forma de protegerlas y de asegurar vida. Este proyecto refleja coherencia entre lo que la compañía dice y lo que hace, reafirmando que las personas están en el centro de su propósito. “Cuando llevamos agua, llevamos vida”, indicó Velandia, destacando el orgullo y la esperanza que este impacto genera en Nacional de Seguros.

 

Finalmente, ¿qué mensaje les darían a las organizaciones que aún dudan sobre el valor real de invertir en proyectos de responsabilidad social?

El mensaje es claro: pasar a la acción. Así lo resaltó la coordinadora jurídica de Nacional de Seguros, al destacar que las organizaciones no deben esperar a tenerlo todo definido para iniciar proyectos de responsabilidad social o sostenibilidad. Los proyectos se ajustan y fortalecen en el camino. Invertir en acción social construye país, genera tejido social y transforma también a quienes hacen parte de la organización. 

Juan Felipe Gómez finalizó afirmando que no se necesitan grandes recursos ni estructuras complejas para generar impacto, sino decisión, compromiso y voluntad de actuar desde lo simple.

Últimas noticias

Suscríbete a nuestro Newsletter

Mantente siempre informado con las noticias más importantes de la compañía y del sector asegurador en Colombia.

Síguenos en nuestras redes sociales:

Logo Facebook   Logo Instagram   Logo LinkedIn   Logo Youtube
boton PSE Pague aquí su poliza