¿Cómo leer una póliza de seguros? | Nacional de Seguros

En Nacional de Seguros, nuestra misión es acompañar a grandes empresas, proyectos de infraestructura, telecomunicaciones, hidrocarburos, salud, educación, entre otros sectores y corporaciones con seguros especializados como Cumplimiento, Disposiciones Legales, Caución Judicial, Arrendamiento Comercial y Responsabilidad Civil Extracontractual. Por ello, sabemos que la lectura de una póliza de seguro no es un trámite ordinario: para organizaciones que enfrentan riesgos significativos, entender el contenido, condiciones y alcances es clave para garantizar la protección del patrimonio y la reputación.
A continuación, presentamos una guía adaptada a nuestro foco empresarial, con el objetivo de que usted, responsable de riesgos, de compras o de gestión de contratos, conozca cómo leer una póliza de seguros en un contexto de alto nivel.
¿Qué es una póliza de seguro y cuál es su función en el contexto empresarial?
Una póliza de seguro es el documento escrito que refleja el contrato celebrado entre la aseguradora y el tomador, con los términos y condiciones que regulan la cobertura, las obligaciones y los derechos de ambas partes.
Para empresas o grandes proyectos, la póliza no solo representa una herramienta de mitigación de riesgo, sino también un respaldo contractual frente a terceros (por ejemplo, entidades estatales u otros contratistas). En ese sentido, en Nacional de Seguros ofrecemos pólizas que responden justamente a esas necesidades.
En este contexto se hace indispensable que la lectura de la póliza se aborde con atención al detalle, al clausulado técnico, a las condiciones particulares y generales, al perfil del riesgo, los límites asegurados, las exclusiones y los procedimientos de reclamación.
Estructura general de la póliza – cómo identificar sus partes
Cuando usted recibe una póliza emitida por nosotros, recomendamos familiarizarse con las siguientes secciones clave:
1. Carátula o frente de póliza
Aquí encontrará información como: nombre del tomador, asegurado, beneficiario, número de póliza, periodo de vigencia, ramo asegurado (por ejemplo “Responsabilidad Civil Extracontractual” o “Cumplimiento”), suma asegurada o límite de indemnización. Esta sección es la primera verificación para confirmar que los datos contractuales sean correctos.
2. Condiciones generales
Esta parte contiene el texto estandarizado que aplica a todos los asegurados del mismo ramo: definiciones, obligaciones del tomador/asegurado, pagos, terminación, agravación del riesgo, procedimiento de siniestros, etc.
Para cualquier tomador, independientemente del tamaño de la empresa o del valor de la póliza, es fundamental revisar en las condiciones generales si hay cláusulas de suscripción o límites usuales de ese ramo.
3. Condiciones particulares o adicionales
Aquí se documentan los elementos que hacen única la póliza: los bienes asegurados, la ubicación del proyecto, el riesgo específico, los deducibles, los plazos especiales, las cláusulas adicionales y cualquier exclusión específica acordada con la aseguradora. Es importante señalar que este tipo de condiciones particulares aplican únicamente en pólizas entre particulares; en pólizas emitidas para entidades estatales no se incluyen condiciones particulares.
4. Coberturas, exclusiones, límites y deducibles
- Coberturas: son los eventos o riesgos expresamente asumidos por la aseguradora.
- Exclusiones: lo que queda fuera del contrato de seguro.
- Límites / suma asegurada: máximo que pagará la aseguradora en caso de siniestro.
- Deducibles: lo que debe cubrir el asegurado antes que la aseguradora entre a pagar.
Dado que trabajamos con grandes riesgos, es fundamental que estos elementos queden claramente definidos en la póliza, para garantizar que no haya sorpresas en la ejecución.
5. Obligaciones del tomador y asegurado
La póliza especificará qué obligaciones tiene la empresa: informar cambios de riesgo, cumplir con procedimientos de prevención, mantener los bienes en buen estado, notificar siniestros dentro de plazos, etc. El incumplimiento puede dar lugar a la pérdida del derecho a indemnización.
6. Procedimiento de siniestro, indemnización y terminación
Debe revisarse el paso a paso que indica la póliza: cómo se declara un siniestro, qué documentos se requieren, plazos, forma de indemnización, qué ocurre si la prima no se paga, cómo se rescinde el contrato, etc.
Cómo leer una póliza – puntos clave específicos para grandes proyectos
En Nacional de Seguros, donde atendemos grandes clientes y riesgos de envergadura, queremos que usted mire con atención estos aspectos particulares al leer su póliza.
- Perfil del riesgo y contrato de vinculación: Si la póliza se basa en un contrato (por ejemplo un contrato de obra, un pliego de condiciones, un contrato estatal), asegúrese de que la póliza mencione dicho contrato, su alcance, las obligaciones derivadas y el “objeto asegurado”. En el ramo de Cumplimiento, señalamos explícitamente que la póliza “brinda el respaldo para el cumplimiento de obligaciones derivadas de un contrato y/o pliego de condiciones”.
- Valor asegurado y tasa: En proyectos grandes, la suma asegurada debe corresponder al tamaño del riesgo. En Responsabilidad Civil Extracontractual, por ejemplo, en nuestra compañía pedimos estados financieros, experiencia del tomador, contrato cuando aplique. Estos documentos son necesarios para evaluar correctamente la exposición al riesgo y, con base en ello, determinar de manera adecuada tanto el valor asegurado como la tasa que define la prima de la póliza.
- Cláusulas especiales: En seguros para grandes proyectos suelen aparecer cláusulas como: ajuste de la suma asegurada durante la ejecución, cláusulas de anticipo, cobertura de subcontratistas, cobertura de mandantes u otros terceros.
- Plazo y renovación: Proyectos grandes suelen tener plazos prolongados o etapas. Es clave que la póliza cubra el periodo completo, o que haya cláusula de extensión en caso de prórroga de obra.
- Compatibilidad con contratos y obligaciones del tomador: Verifique que las obligaciones pactadas en el contrato (por ejemplo auditorías, reportes, cumplimiento de normativa, mantenimiento) no queden fuera de cobertura por una exclusión inadvertida.
- Exclusiones particulares: En seguros para grandes empresas es habitual que existan exclusiones elaboradas (por ejemplo riesgos cibernéticos, contaminación, actos de terrorismo, guerra). Asegúrese de identificar estas exclusiones para determinar si requiere una póliza complementaria.
- Requisitos de prevención: Dado el perfil alto de riesgo, la póliza puede exigir programas de prevención, auditorías, mantenimiento, etc. El incumplimiento puede afectar la cobertura.
- Notificación y procedimiento de siniestro: Para un siniestro de gran escala, el procedimiento puede implicar etapas complejas. Confirmar plazos, responsables, y alcance de indemnización.
Leer la póliza es mucho más que entender el “qué cubre”, implica revisar el “cómo opera” y “qué se exige para que funcione”, especialmente en empresas de mediana y gran escala.
Errores comunes al leer una póliza – y cómo evitarlos
A continuación identificamos los errores que con mayor frecuencia detectamos en empresas que suscriben pólizas de alto valor, y cómo evitarlos:
- No revisar los datos de tomador/asegurado o el periodo de vigencia
Muchas veces la empresa asume que los datos están correctos, pero errores en nombre, NIT, dirección, o fecha pueden invalidar la cobertura. Verifique al recibir la póliza. - Pasar por alto las condiciones particulares y clausulados adicionales
- Si se enfoca sólo en las condiciones generales, puede ignorar que hay cláusulas específicas que modifican la cobertura, límites o plazos. Esto es crítico en seguros a medida para grandes proyectos.
- Desatender las exclusiones y asumir que “todo riesgo” lo cubre
Algunas exclusiones comunes (por ejemplo actos intencionales, multas, sanciones, contaminación, deterioro gradual) pueden dejar sin cobertura un siniestro significativo. - No adecuar la suma asegurada al real valor del riesgo
Subvalorizar el riesgo o mantener la suma asegurada inalterada puede generar que el seguro no sea suficiente o que la prima sea inadecuada. En compañías especializadas como la nuestra se evalúa la tasa según condiciones del riesgo. - Ignorar obligaciones contractuales que interfieren con la cobertura
Por ejemplo, el contrato de obra puede exigir auditorías, reporte de avances o computadores de control — si la póliza exige esos requisitos y no se cumplen, la cobertura puede verse comprometida. - No verificar el procedimiento de siniestro
Frente a un siniestro, no saber cómo declararlo, qué documentos presentar o cuáles son los plazos puede generar que la aseguradora rechace el pago. Asegúrese de conocer el proceso. - No validar que la póliza esté debidamente suscrita, vigente y autorizada
En Colombia, es importante consultar la validez de la póliza via organismos regulatorios y a través de las compañías de seguros. - Asumir que una póliza cubre todos los aspectos de riesgo sin revisarlo
Por ejemplo: una póliza de Cumplimiento no reemplaza una de Responsabilidad Civil, ni una de daño material. Cada riesgo debe tener su póliza adecuada.
Evitar estos errores le permitirá extraer el máximo valor de la póliza y asegurar que, ante un evento, la cobertura responda de manera efectiva.
Consejos prácticos para leer y gestionar su póliza de seguro
Para que haga una lectura proactiva y estratégica de su póliza, aquí le dejamos algunos consejos que aplicamos en Nacional de Seguros al asesorar clientes corporativos:
- Utilice un checklist de lectura: cree un listado interno que incluya los datos de la carátula, cobertura, exclusiones, sumas aseguradas, plazos, obligaciones, siniestros. Lea punto por punto antes de firmar.
- Consulte con su asesor de riesgo o intermediario: si aparece lenguaje técnico, cláusulas complejas o requisitos poco claros, solicite explicación. Nuestra especialización en ramos como Cumplimiento y Responsabilidad Civil nos permite asesorar a proyectos grandes y explicarlos en lenguaje claro.
- Reúna todos los documentos clave: póliza + contratos + anexos: en muchos casos los contratos con subcontratistas exigen que la póliza tenga ciertos requerimientos (por ejemplo “la aseguradora debe tener al menos una calificación X” o “la aseguradora debe emitir un endoso”). Verifique que la póliza cumpla esos requisitos.
- Verifique la vigencia y mantenga una copia actualizada: asegúrese de que la póliza esté vigente durante todo el plazo de riesgo. El periodo de ejecución de un proyecto puede prorrogarse, por lo que conviene prever extensiones o renovaciones.
- Establezca un plan interno de conocimiento para su equipo: si su organización tiene varios contratos con diferentes coberturas, capacite al equipo de contratos y legal en los aspectos clave de cada póliza (tipo, cobertura, obligaciones) para que todos sepan qué hacer en caso de siniestro.
- Revise junto con su póliza las obligaciones de reporte y prevención: en proyectos de infraestructura, por ejemplo, pueden exigirse auditorías, programas de mantenimiento o reporte de incidentes, cuya omisión podría afectar la cobertura.
- Archive y haga seguimiento de los siniestros pasados: conocer los siniestros que han tenido clientes de su sector, cuáles cláusulas fueron relevantes, qué tipo de rechazos ocurrieron, le da una ventaja al momento de negociar o leer nuevas pólizas.
- Solicite aclaraciones por escrito para cláusulas que no entiende: si la póliza incluye “endosos”, “amparos especiales” o “condiciones facultativas” — solicite que su asesor asegure que entiende el alcance y que quede documentado el entendimiento o aclaración.
- Considere la alineación con el plan de gestión de riesgos de su empresa: la póliza no reemplaza un plan de riesgos, sino que lo complementa. Asegúrese de que los riesgos identificados en su organización estén contemplados en la póliza o que haya acciones complementarias.
- Refresque su lectura al renovarla: cada renovación puede incorporar cambios en el mercado, en la tasa, en las cláusulas. Lea la versión nueva de la póliza antes de firmar la renovación y compare con la anterior.
Leer una póliza de seguros no es simplemente firmar un documento y archivarlo. Para empresas que participan en grandes contratos, proyectos de infraestructura o con obligaciones complejas, la póliza es una herramienta estratégica que debe entenderse a fondo.
En Nacional de Seguros cumplir nos une y por eso, estamos comprometidos con brindar soluciones especializadas en los ramos de Cumplimiento, Responsabilidad Civil y otros riesgos empresariales, y acompañamos a nuestros clientes para que la póliza cumpla el rol de respaldo que requiere.
Últimas noticias
Cómo escoger la póliza adecuada para tu empresa o proyecto
Descubre cómo elegir la póliza ideal para tu empresa o proyecto y conoce las soluciones de Nacional de Seguros para proteger cada etapa de tu operación.
Erika Plata, nueva Vicepresidente de Operaciones, impulsa la evolución estratégica y tecnológica de Nacional de Seguros
Erika Plata se une a la compañía para impulsar la transformación tecnológica.
Conversamos con Luisa Velandia sobre las iniciativas y el Impacto Social de Nacional de Seguros
Proyectos en La Guajira, alianza con Abraza un Sueño y cómo ASG impulsa nuestro propósito.
Suscríbete a nuestro Newsletter
Mantente siempre informado con las noticias más importantes de la compañía y del sector asegurador en Colombia.


